viernes, 20 de junio de 2014

LA NINFA DEL JUCAR

Hace muchos años, la orilla del valenciano río Júcar, lo que hoy es un pantano, era un lugar muy frecuentado por nobles cazadores. Era el tiempo en que la máxima ambición de los grandes nobles era aumentar su territorio, y cuando esto no era posible por medio de guerras y conquistas, recurrían a los matrimonios concertados, que servían para que ambas familias unieran sus respectivas tierras. Así sucedió con un señor de cierto castillo de la zona, que siendo padre de un hijo único, apalabró su matrimonio con la también única hija del señor de un castillo vecino. Los prometidos apenas se conocían y nada sentían el uno por el otro, pero no protestaron porque sabían que esta era la costumbre extendida.